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Buenos Aires, Argentina, |
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La historia cuenta con un operador estrella, elegido a nivel mediático: Joaquín Morales Solá. Y como si fuesen un coro afinado donde todas las voces parecen una, los legisladores que retroalimentan el mismo discurso de dicho operador, brindándole el usufructo: Felipe Solá, Josefina Meabe de Matho, Elisa Carrió y Gerardo Morales. La acusación corre al mejor estilo de un “deja vú” del tipo histórico, entre las paginas del diario La Nación, donde el editorialista Joaquín Morales Solá pone su firma montándose en ser quien, hace ya una década, reveló el pago de coimas en el Senado durante el Gobierno aliancista de Fernando De la Rúa, que entre otras cosas desató la renuncia de Carlos “Chacho” Álvarez. Pero el que firma, ¿es siempre el que escribe?. Y el que escribe, ¿lo hace realmente o es simplemente un repetidor?. Y el que repite, ¿no analiza y solo espera que le “pasen letra”?. El Dr. Mariano Grondona, otro editorialista estrella, desde las paginas de La Nación en Marzo del 2005, fue “directamente al grano” en la cuestión preguntándose: “El camino más corto, ¿es el atajo o el rodeo?”, concluyendo: “también la política argentina tomó a veces el camino del atajo y a veces el camino del rodeo. Pero nuestra experiencia histórica sugiere que la política es uno de aquellos ámbitos donde casi siempre resulta mejor la intuición que la geometría”. Los mismos políticos aquí mencionados, ¿no son los mismos que se rasgan las vestiduras en defensa de las instituciones, y hoy, tan sueltamente, ensucian a la Cámara Alta arrojando un manto de sospechas sobre el conjunto de sus integrantes, todo a partir de ganar o perder una votación de acuerdo a mezquinos intereses electoralistas?. ¿Este comportamiento resulta un atajo o un rodeo hacia el poder?.
La Senadora correntina Josefina Meabe de Matho lanzó la primera piedra. “Voy a decirles la verdad. El Gobierno usa en el Senado un mecanismo que nosotros en la oposición no podemos solventar”. Acto seguido, y hasta pareciera de manera sincronizada, Felipe Solá echó combustible al fuego: "Cuando el Gobierno tiene dificultades, sale de shopping por el Senado". La temeraria acusación prosiguió con palabras de Elisa Carrió, que por supuesto, no se la iba a perder: “El Gobierno compra senadores. Esa es la única verdad”. Y remató este cuarteto, que no es imperial, el titular del bloque de la UCR Gerardo Morales afirmando que “en el Senado existe un claro mecanismo de cooptación de senadores que impone el Gobierno a través de presiones a las provincias”. "Es evidente. El kirchnerismo no tiene límites, apela a todo”, acusó.
Pero hay cosas, queridos lectores, que no cierran. En la misma línea acusadora, el Senador Juez acusó al oficialismo por aplicar "un fuerte nivel de apriete" y le pidió "mandarlos en cana con nombre y apellido" en las próximas sesiones. "Hay senadores que siempre tienen una excusa para coincidir con el oficialismo cuando lo coherente sería seguir acompañando las propuestas de la oposición", sostuvo el cordobés. ¿Acaso no fue el mismo bromista Senador el que pronunció días atrás, uno de los más claros y brillantes discursos a favor del matrimonio igualitario, proyecto impulsado por el oficialismo, sin que nadie mal pensara sobre su postura al respecto, ni se lo criticara por no seguir otras “propuestas de la oposición"?. Siguiendo su criterio, el cordobés ¿votó convencido o apretado?. ¿Cuándo se vota en un sentido esta bien, y en otro se vota bajo presión, todo de acuerdo a la postura del que lo mire?.
En un reportaje publicado el Domingo pasado en el diario Clarín, el intelectual y político brasileño Roberto Mangabeira Unger define los peores rasgos de la política argentina. Mangabeira dice: “la política argentina debe superar una atracción fatal por tomar siempre ciertos atajos” y ejemplifica con “la idea histórica del justicialismo de expropiar el excedente económico del agro para financiar el consumo urbano de las masas no es una alternativa de organización seria de las oportunidades de la riqueza”.
Y este Jueves, Susana Decibe, al retomar el tema en el mismo matutino bajo el titulo “La buena política rechaza los atajos”, señala que “es cierto, muchos atajos hemos tomado”. “No hay duda de que son progresistas las medidas redistributivas que aplica el gobierno actual con la renta generada por el agro , pero estamos tomando un atajo cuando lo hacemos a través de subsidios definidos caprichosamente por pocos , en vez de crear institucionalmente los instrumentos de política que democraticen las oportunidades y sean sostenibles en el tiempo”.
Aquí indudablemente, y por si a alguien no le queda claro, el tema de fondo son las retenciones, y como plantea Decibe, el “atajo” que según ella toma el Gobierno brindando “subsidios definidos caprichosamente”. Ante esta posición, volvemos a preguntarnos sobre si el que firma, ¿es siempre el que escribe?. Y el que escribe, ¿lo hace realmente o es simplemente un repetidor?. Y el que repite, ¿no analiza y solo espera que le “pasen letra”?. Cabe aclarar para mayor información, que Susana Decibe, además de ex Ministra de Educación, es una estrechísima colaboradora de Felipe Solá, y que Roberto Mangabeira Unger, es un “referenciante” del espacio de Eduardo Duhalde, intelectual y político brasileño de vínculos fluidos con el Movimiento Productivo Argentino (MPA).
Curioso resulta, si de atajos hablamos, las medidas que frente a determinadas problemáticas tomó Duhalde cuando era Presidente, y que hoy, tanto él como sus seguidores, parecen olvidar. En Febrero de 2002, el mismo diario Clarín informaba:
“Crisis social: lanzan un plan de emergencia sanitaria”
“El presidente Eduardo Duhalde se apresta a firmar un decreto de necesidad y urgencia que declara, hasta fin de año, en emergencia sanitaria a la Argentina. Entre las disposiciones se destaca la autorización a los médicos para que puedan prescribir medicamentos genéricos (por el nombre de la drogas) y a los farmacéuticos para que puedan sustituir una marca por otra. El plan resumido en el decreto también establece un seguro para garantizar una canasta básica de medicamentos a las fa milias de desocupados. La financiación de este seguro surgirá de un descuento de 3 pesos que se hará al haber de 200 pesos que el Estado otorgará a cada jefe o jefa de hogar sin empleo”. “Esta medida busca dar una respuesta inmediata en el frente social que, junto al económico, son los dos grandes problemas que el Gobierno debe atender y en forma simultánea. El ministro de Salud, Ginés González García fue quien le sugirió a Duhalde la declaración de emergencia sanitaria, utilizando el atajo del decreto. Así, el Gobierno podrá empezar a atender las graves dificultades que tiene la población para atender su salud”.
Sí querido lector, leyó bien, “utilizando el atajo del decreto”. Insistimos: ¿todo de acuerdo a la postura del que lo mire?.
Y como para profundizar más el tema, el Dr. Mariano Grondona, otro editorialista estrella, desde las paginas de La Nación en Marzo del 2005, fue “directamente al grano” en la cuestión preguntándose: “El camino más corto, ¿es el atajo o el rodeo?”. Allí, expuso el editorialista que “la geometría nos enseña que el camino más corto entre dos puntos es la línea recta”. El "espíritu de geometría", destacó. Al otro camino llamó el del “espíritu de finesse o de intuición". “Porque si bien hay veces en que el camino hacia lo que buscamos es el atajo de la geometría, otras veces se impone la paradoja del rodeo, un camino más largo pero más corto, cuando la intuición de la experiencia derrota a la lógica de la geometría”. “En ciertas ocasiones, el rodeo es el camino más corto entre dos puntos aunque parezca el más largo, mientras nada frustra más que el atajo cuando resulta fallido”, prosiguió. Y concluyó: “también la política argentina tomó a veces el camino del atajo y a veces el camino del rodeo. Pero nuestra experiencia histórica sugiere que la política es uno de aquellos ámbitos donde casi siempre resulta mejor la intuición que la geometría”.
Interrogante: Si como señaló Grondona, “la intuición de la experiencia derrota a la lógica de la geometría”, ¿Quién ha tenido hasta el momento mayor experiencia?. Si Duhalde hizo su paso por la administración durante los años 2002 y 2003, y lo que es catalogado como kirchnerismo, desde 2003 hasta el presente, ¿Quién cuenta con una “intuición” más ejercitada?. ¿O acaso la actual proyección política de Eduardo Duhalde no obedece a un atajo geométrico trazado ente “Memorias del incendio” y las responsabilidades políticas por las muertes de Kosteki y Santillán?.
Por último, los mismos políticos aquí mencionados, ¿no son los mismos que se rasgan las vestiduras en defensa de las instituciones, y hoy, tan sueltamente, ensucian a la Cámara Alta arrojando un manto de sospechas sobre el conjunto de sus integrantes, todo a partir de ganar o perder una votación de acuerdo a mezquinos intereses electoralistas?. ¿Este comportamiento resulta un atajo o un rodeo hacia el poder?.
¿Votaría usted a Elisa Carrió para Presidente de la Nación el año próximo?