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Buenos Aires, Argentina, |
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En la sesión del jueves pasado, las autoridades del bloque oficialista requirieron dos cuartos intermedios y arduas negociaciones con la oposición para evitar que el ex ministro de Salud, Ismael Passaglia, se despache a gusto contra el actual titular de esa cartera, Claudio Zin.
En la sesión del jueves pasado, las autoridades del bloque oficialista requirieron dos cuartos intermedios y arduas negociaciones con la oposición para evitar que el ex ministro de Salud, Ismael Passaglia, se despache a gusto contra el actual titular de esa cartera, Claudio Zin, salpicado por la causa que investiga el tráfico de medicamentos, que lo obligó a desplazar a quien fue su subsecretario de Control Sanitario, Alberto Costa.
Passaglia ya había preparado su alocución, y ahora buscará realizarla en la sesión del miércoles. En su prédica, tomará distancia de Costa, a quien él ubicó en el cargo que ocupó hasta el pasado lunes, y recalcar que en su cartera el echado funcionario tuvo un rol menor y luego fue una pieza clave de la administración de Zin.
Con papeles en mano, repetirá el glosario de denuncias sobre irregularidades en la cartera sanitaria que estampó en decenas de proyectos de Declaración, e incluyen sospechas de adulteración de datos sobre mortalidad infantil, y fuertes cuestionamientos sobre la adquisición de medicamentos oncológicos y las compras de insumos hospitalarios, la mayoría de ellas a través de contrataciones directas.
Su testimonio podría llegar en minutos al despacho del juez federal Norberto Oyarbide, a cargo de la causa sobre la mafia de los medicamentos. Y en caso de que tome repercusión pública, podría hacer virar la votación de muchos diputados oficialistas hoy ajenos al tema pero sin deseos de encontrarse pegados a un escándalo nacional.
Este no es un dato menor: con la oposición unida, dos votos de la bancada FpV-PJ que conduce el platense Raúl Pérez alcanzan para que la comisión seguidora de la polémica causa sea creada por ley.
Fue eso lo que el jueves evitaron Pérez y la vicejefa de la bancada oficialista, Alicia Tabarés, al condicionar el aval al proyecto que crea la comisión a que la lista de oradores se reduzca a su autor, Sebastián Cinquerrui, del Ari. La negociación tuvo su último capítulo en pleno recinto y con sesión suspendida, e incluyó reprimendas cara a cara a Passaglia cuando se acercó al círculo del debate para pedir que se lo autorizara a hablar. Volverá a intentarlo el miércoles, cuando el FpV-PJ ya haya pautado una réplica de alto voltaje.
Passaglia, uno de los diez diputados del bloque de Felipe Solá, se había convertido en el hombre más buscado y temido del día.
Temprano, los referentes de la oposición le pidieron su firma al texto que solicita la conformación de la Comisión. La lograron, pero no pudieron sentarlo en la conferencia de prensa en la que anunciaron la iniciativa, una escena que a la postre fue la causa de que el oficialismo desista de aprobarla.
Passaglia prefería el recinto para despacharse a gusto y sin tiempos televisivos que lo apuren.
Según confiaron en su entorno, si logra que le den la palabra, justificará haber nombrado a Costa alegando que venía de ser “un buen director” del Hospital del Dique, pero remarcará que la incidencia que tuvo sobre su gestión fue ínfima.
“Se dedicaba a mantener la relación con los colegios de profesionales, que lo veían como un par por su pasado reciente como titular del Colegio de Odontólogos”, explican, y recuerdan que la persona de confianza de Passaglia era Oscar Fariña. El ex ministro hará hincapié en que la llegada del empresario Néstor Lorenzo como gerenciador del Centro Oncológico de Gonnet se dio cuando ya era diputado.
Pero sobre todo, buscará testificar que bajo el ala de Zin, Costa, presunto vínculo entre Lorenzo y la Provincia, tuvo su apogeo de poder.
Passaglia está convencido de que el ex subsecretario de control sanitario fue el hombre de mayor confianza del ministro hasta hace una semana, e intentará testificarlo reconstruyendo recorridas de Zin por los centros de salud en los que el diputado aún mantiene lazos.
El apartado sobre compras directas de la cartera sanitaria será el más extendido, y en ese momento podría aparecer algún dato sobre los laboratorios implicados al tráfico de medicamentos que investiga Oyarbide.
Como coronario, pedirá que se cree la comisión legislativa para investigar lo sucedido, reclamada por toda la oposición, y usará la hasta ahora negativa del oficialismo para alimentar las sospechas sobre Zin, a quien Passaglia eligió como enemigo el año pasado, y hoy encuentra en el centro de las miradas.
¿Votaría usted a Elisa Carrió para Presidente de la Nación el año próximo?